FORTECORTIN EN ONCOLOGÍA

El fortecortín es uno de los medicamentos más utilizados en oncología. Tanto al inicio como durante e incluso al final, de algunos tratamientos se utiliza el fortecortín. Por ello, hoy vamos a explicar qué es, con qué fin se utiliza y qué efectos secundarios tiene.

QUÉ ES EL FORTECORTÍN
El Fotecortín es un medicamento financiado por la Seguridad Social que se dispensa en farmacias bajo prescripción médica.
Se trata de un glucocorticoide y, como tal, inhibe la síntesis de prostaglandinas y leucotrienos, responsables de la inflamación y de la respuesta inmunológica. Por lo tanto, el fortecortín es un antiinflamatorio e inmunosupresor.

El principio activo del fortecortín es la dexametosona.

La acción de la dexametasona es larga en el tiempo y con una potencia mayor que otros corticoides como la prednisona/prednisolona o la hidrocortisona.

Se absorbe en el estómago e intestino delgado y alcanza su pico de concentración máxima plasmática (sangre) en 1-2 horas después de su ingesta (1).

INDICACIONES TERAPÉUTICAS
Debido al efecto antiinflamatorio e inmunosupresor el fortecortín se usa en varias patologías como son enfermedades dermatológicas, autoinmunes, en asma, en artritis reumatoide…

En el ámbito de oncología, la dexametasona es ampliamente utilizada con varios fines, como (2):
– Tratamiento junto con otros medicamentos en el caso de leucemia, el linfoma, la micosis fungoides
Trastornos secundarios al cáncer como la anemia, reacciones alérgicas, inflamación cerebral, dolor…
Profilaxis y tratamiento de las náuseas y vómitos durante la quimioterapia (1).
Como todos los medicamentos, será el médico quien le pautará la dosis adecuada según la necesidad de tratamiento.
El fortecortín se presenta tanto en ampollas como en comprimidos, los cuales se deben tomar enteros y con comida para evitar molestias gástricas. Si el médico le ha pautado una sola dosis al día, es por la mañana cuando debe tomarse.

Imagen 1: toma de medicamentos con alimentos. Fuente: Pixabay

CAQUEXIA TUMORAL
Cuando un tumor está en una fase avanzada se puede alcanzar la llamada “caquexia tumoral”; esto es un conjunto de síntomas (anorexia, astenia, fatiga, náuseas…), signos (pérdida de peso y masa muscular, cambio de imagen…) y alteraciones biológicas (de la glucosa, de los triglicéridos, del calcio, del hierro…).

Es en este momento cuando el fortecortín es utilizado como herramienta auxiliar al tratamiento oncológico.
El fortecortín produce una disminución de la anorexia y la astenia y por tanto, mejoran el bienestar del paciente. Esto se debe a un aumento de apetito, lo que ayuda a no perder peso corporal y además, reducen la sensación de cansancio (3).

Por otro lado, gracias a sus propiedades antieméticas, elimina las náuseas y vómitos, consiguiendo que el paciente pueda alimentarse con mayor normalidad. De nuevo, contribuye a una ingesta y mantenimiento de peso y sensación de funcionalidad correcta.

TRATAMIENTO DEL DOLOR
Uno de los síntomas que acompañan a la mayoría de los cánceres es el dolor.

El médico, valora cada caso y pauta un tratamiento en escala según el grado y el tipo de dolor. Dentro de los fármacos usados para este fin, podemos encontrar: analgésicos o AINES, opioides, corticoides, antidepresivos… que se pueden administrar solos o combinados.

Dentro de los corticoides, la dexametasona es el que mayor potencia antiinflamatoria tiene.

El fortecortín es usado para el tratamiento del dolor gracias a su acción antiinflamatoria, actúa reduciendo el edema y la compresión nerviosa. Por tanto, es utilizado en el dolor oncológico de: metástasis óseas, hipertensión intracraneal, tumores de cara o cuello, compresión medular o nerviosa y hepatomegalia (4).

EFECTOS SECUNDARIOS Y A TENER EN CUENTA
Como cualquier medicamento, el fortecortín también tiene sus efectos secundarios, de los más comunes podemos resaltar (5):
– Aumento de los niveles de azúcar.
– Problemas gastrointestinales.
– Debilidad muscular
Infecciones: debido a que generalmente, el paciente oncológico está en un estado inmunocomprometido, hay que vigilar que no aparezcan infecciones bacterianas, víricas, fúngicas o parasitarias (1).
Es importante observar el estado de la lengua, garganta, la piel, tomar la temperatura, ganglios inflamados… para detectar prematuramente cualquier complicación.
– Otros: oculares, nerviosos, psiquiátricos, dermatológicos, ginecológicos, vasculares…

Imagen 2: valoración médica. Fuente: Pixabay

Autora: Rebeca Cuenca

FUENTES
(1): Ficha técnica de Fortecortín comprimidos. Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Disponible en: https://cima.aemps.es//cima/dochtml/ft/70078/FichaTecnica_70078.html

(2): Diccionario del cáncer: dexametasona. Instituto Nacional del Cáncer. Disponible en:

https://www.cancer.gov/espanol/publicaciones/diccionario/def/dexametasona

https://www.cancercarewny.com/content.aspx?chunkiid=697686

(3): Tratamiento farmacológico de la anorexia y caquexia neoplásicas. Servicio de Oncología Médica. Hospital Provincial de Castellón. Disponible en:

http://www.seom.org/seomcms/images/stories/recursos/infopublico/publicaciones/soporteNutricional/pdf/cap_16.pdf

(4): Tratamiento del dolor en el paciente oncológico. Anales del Sistema Sanitario de Navarra. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272004000600007

(5): Tratamiento con esteroides. Infocáncer. Disponible en: http://www.infocancer.org.mx/tratamiento-con-esteroides-con913i0.html

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