CÁNCER DE MAMA Y ALIMENTACIÓN

En España, el cáncer constituye la segunda causa de muerte tras las enfermedades cardiovasculares. La Unión Europea inició en 1987 el «Plan de acción europea contra el cáncer», y desde 2014 está vigente la cuarta edición del Código Europeo contra el cáncer, cuya responsabilidad recae en la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer de la OMS.

El Código Europeo contra el cáncer hace hincapié en las recomendaciones de prevención de los principales factores de riesgo de cáncer y las estrategias de detección temprana. Uno de sus mensajes más relevantes es que muchas muertes prematuras pueden ser evitadas si se adoptan estilos de vida saludables. Doce formas de reducir el riesgo de cáncer (1):

• No fume. No consuma ningún tipo de tabaco.
• Haga de su casa un hogar sin humo.
• Mantenga un peso saludable.
• Haga ejercicio a diario. Limite el tiempo que pasa sentado.
• Coma saludablemente. Consuma gran cantidad de cereales integrales, legumbres, frutas y verduras. Limite los alimentos hipercalóricos (ricos en azúcar o grasa) y evite bebidas azucaradas. Evite carne procesada; limite el consumo de carne roja y de alimentos con exceso de sal.
• Limite el consumo de alcohol, aunque lo mejor para la prevención del cáncer es evitar las bebidas alcohólicas.
• Evite una exposición excesiva al sol, sobre todo en niños. No use cabinas de rayos UVA.
• En el trabajo protéjase de las sustancias cancerígenas cumpliendo las instrucciones de la normativa de protección de la salud y seguridad laboral.
• Averigüe si está expuesto a la radiación procedente de altos niveles naturales de radón en su domicilio y tome medidas para reducirlos.
• Si puede, amamante a su bebé. La lactancia materna reduce el riesgo de cáncer en la madre.
• Vacune a sus hijos frente a la hepatitis B y VPH.
• Participe en programas de cribado del cáncer colorrectal, de mama y cervicouterino (1).

Por su parte, el cáncer de mama es el tumor maligno diagnosticado con más frecuencia en la mujer y la principal causa de muerte por cáncer en mujeres en los países desarrollados. Su incidencia se ha incrementado en los últimos diez años, pero a pesar de este aumento, las tasas de mortalidad han disminuido en la última década, en buena parte, gracias a los programas de detección precoz y a los avances en el tratamiento sistémico (2).

En caso de padecer cáncer, existen consideraciones dietéticas que abordan las posibles deficiencias nutricionales que puedan aparecer o para disminuir los posibles efectos adversos que puedan generar los medicamentos utilizados, por ello, las guías médicas de referencia aconsejan que todo paciente con cáncer sea atendido además de por su oncólogo, por un nutricionista colegiado.

Son cuantiosos los síntomas que pueden aparecer en una persona con cáncer: fatiga, náuseas, pérdida de apetito, de peso y de masa muscular, etc. En concreto, la pérdida de peso es responsable de hasta una quinta parte de todas las muertes por cáncer y tiene un gran impacto en la calidad de vida del paciente. Por tanto, preservar la masa muscular y realizar ejercicio físico, ayudará a mantener el peso, a aumentar la respuesta al tratamiento, a disminuir la incidencia de complicaciones y a mejorar la calidad de vida del paciente. Por eso, en planes destinados a este tipo de paciente, debemos huir de dietas bajas en energía y conseguir que se ingiera una cantidad suficiente de calorías y proteínas mediante la alimentación, en todo caso habría que analizar cada caso de manera individual. (3)(4)(5)(6).

Puntos clave en cáncer de mama

1.Las recomendaciones nutricionales generales para la prevención del cáncer de mama son las mismas que las utilizadas para mejorar el pronóstico y la prevención de la recaída de la enfermedad. Es decir, los estudios apuntan a que la obesidad, y también el consumo alcohol, tendrían un efecto negativo, mientras que la práctica de ejercicio físico, tendría un efecto positivo. Como en el caso de la prevención, es posible que un elevado consumo de grasas saturadas (que tienen sobre todo origen animal) tenga un efecto negativo y, por el contrario, una dieta rica en fibra (abundante en cereales integrales, frutas y verduras), un efecto beneficioso(7)(8)(9)(10).

2.El estudio EpiGEICAM, realizado por el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) en 23 centros hospitalarios resalta las siguientes conclusiones:
-Existe asociación entre un patrón de dieta occidental y mayor riesgo de cáncer de mama, sobre todo en mujeres menopáusicas.
-La dieta mediterránea frente a una dieta occidental tiene un efecto protector, asociándose con una reducción del riesgo de pacer este tumor de un 30%, protección que es mayor para los tumores triple negativo que son los más graves (11). En general, esta dieta le confiere una gran importancia al consumo diario y abundante de frutas y verduras, de cereales preferiblemente integrales; aceite de oliva como principal fuente de grasa; consumo de pescado y carne blanca como principal fuente de proteínas.Indica además que resulta adecuado evitar carne roja y carne procesada, alimentos ultraprocesados y con alto contenido en azúcares simples.

3.De forma general, es importante destacar que dietas inadecuadas que se reflejan en sobrepeso u obesidad se asocian a un aumento de riesgo de presentar determinados tipos de cáncer como son el de esófago, estómago, páncreas, colorrectal, endometrio, riñón, así como el cáncer de mama en mujeres postmenopáusicas (12).

4. Un elemento diferencial entre la dieta mediterránea tradicional y la dieta mediterránea frente al cáncer: la primera admite el consumo de alcohol, específicamente de vino consumido con moderación, sin embargo, respecto al cáncer, el consumo regular de alcohol es uno de los factores de riesgo más importantes, sobre todo en personas que ya han mostrado una susceptibilidad aumentada, como son las supervivientes de cáncer de mama: en ellas el consumo de alcohol debe evitarse totalmente (12).

5. Existía una preocupación teórica sobre como los efectos “estrogénicos” de las isoflavonas de soja podrían influir en el riesgo de desarrollar cáncer de mama (un fitoestrógeno es cualquier sustancia que induce respuestas biológicas que pueden mimetizar o modular las acciones de los estrógenos endógenos. Forman parte de numerosos alimentos de origen vegetal como cereales integrales, legumbres como la soja, hortalizas y frutas (13)) , sin embargo, los últimos estudios científicos concluyen que los fitoestrógenos podrían tener un efecto preventivo frente a este tipo de cáncer (7) (14) (15) y por tanto, ser útiles para reducir el riesgo de padecer algunos tipos de cáncer, como el de mama y el de endometrio (16)(17)(18)(19).

6. Altos niveles de 25-hidroxivitamina D en sangre se asocian con disminución del riesgo de cáncer, pero todavía no existe una asociación tan evidente cuando se suplementa con vitamina D (20)(21)(22).

7. La obtención de niveles de consumo de nutrientes y compuestos bioactivos debe obtenerse de la dieta, sin necesidad de recurrir a suplementos dietéticos, de minerales o multivitamínicos. La utilización de estos suplementos debe reservarse para la corrección de deficiencias específicas de algún micronutiente, y siempre por indicación de un/a profesional (7). Se realiza en base a la evaluación del estado nutricional del paciente, las necesidades de nutrientes, la función gastrointestinal, la condición clínica, la dieta, las preferencias alimentarias, condiciones comórbidas y los recursos (23).

Patricia Alonso
Farmacéutica y Nutricionista

Referencias
1. Pérula de Torres LA, Moscosio Cuevas JI, Bartolomé Moreno C, Martín-Carrillo P, Martín-Rabadán M, Jiménez García C. Conocimiento, conducta y actitud ante el Código europeo contra el cáncer por parte de los profesionales sanitarios de atención primaria. Atención Primaria. 2020 Feb 1;52(2):67–76.
2. Bleyer A, Welch HG. Effect of Three Decades of Screening Mammography on Breast-Cancer Incidence. N Engl J Med. 2012 Nov 22;367(21):1998–2005.
3. Sánchez-Lara K, Turcott J, Sosa-Sánchez R, Green-Renner D. Evaluación del estado de nutrición en pacientes con cáncer. Rev Endocrinol y Nutr [Internet]. 2008 [cited 2021 Sep 17];16(4):165–71. Available from: www.medigraphic.com
4. LFJ H, N C, LA D, AM M, ADR H, R de B. The Predictive Value of Low Skeletal Muscle Mass Assessed on Cross-Sectional Imaging for Anti-Cancer Drug Toxicity: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Clin Med [Internet]. 2020 Nov 23 [cited 2021 Sep 17];9(11):3780. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33238530/
5. Moore CJ, Cunningham SA. Social Position, Psychological Stress, and Obesity: A Systematic Review. J Acad Nutr Diet. 2012 Apr;112(4):518–26.
6. Pierobon ES, Moletta L, Zampieri S, Sartori R, Brazzale AR, Zanchettin G, et al. The Prognostic Value of Low Muscle Mass in Pancreatic Cancer Patients: A Systematic Review and Meta-Analysis. J Clin Med 2021, Vol 10, Page 3033 [Internet]. 2021 Jul 7 [cited 2021 Sep 17];10(14):3033. Available from: https://www.mdpi.com/2077-0383/10/14/3033/htm
7. Dieta tras el cáncer | GEICAM – Investigación en cáncer de mama [Internet]. [cited 2021 Sep 14]. Available from: https://www.geicam.org/cancer-de-mama/he-tenido-cancer-de-mama/tu-dia-a-dia/dieta
8. LA T la R, I S, W J, TWP F, RL DW. The Association between Obesity and Premenopausal Breast Cancer According to Intrinsic Subtypes – a Systematic Review. Geburtshilfe Frauenheilkd [Internet]. 2020 Jun 1 [cited 2021 Sep 17];80(6):601–10. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32565550/
9. S Z, J Z, E T, LJ M, S M, NF B. The Association between Alcohol Consumption and Breast Density: A Systematic Review and Meta-analysis. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev [Internet]. 2017 Feb 1 [cited 2021 Sep 17];26(2):170–8. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/27672053/
10. MS F, ND S, MD H, JB B. Fiber consumption and breast cancer incidence: A systematic review and meta-analysis of prospective studies. Cancer [Internet]. 2020 Jul 1 [cited 2021 Sep 17];126(13):3061–75. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32249416/
11. Brandt PA van den, Schulpen M. Mediterranean diet adherence and risk of postmenopausal breast cancer: results of a cohort study and meta-analysis. Int J Cancer [Internet]. 2017 May 15 [cited 2021 Sep 14];140(10):2220–31. Available from: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/ijc.30654
12. Castelló A, Boldo E, Pérez-Gómez B, Lope V, Altzibar JM, Martín V, et al. Adherence to the Western, Prudent and Mediterranean dietary patterns and breast cancer risk: MCC-Spain study. Maturitas [Internet]. 2017 Sep 1 [cited 2021 Sep 14];103:8–15. Available from: http://www.maturitas.org/article/S037851221730508X/fulltext
13. Fitoestrógenos. Eficacia y seguridad | Offarm [Internet]. [cited 2021 Sep 14]. Available from: https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-fitoestrogenos-eficacia-seguridad-X0212047X10511945
14. Messina M. Impact of Soy Foods on the Development of Breast Cancer and the Prognosis of Breast Cancer Patients. Complement Med Res [Internet]. 2016 Apr 1 [cited 2021 Sep 5];23(2):75–80. Available from: https://www.karger.com/Article/FullText/444735
15. Ziaei S, Halaby R. Dietary Isoflavones and Breast Cancer Risk. Med 2017, Vol 4, Page 18 [Internet]. 2017 Apr 7 [cited 2021 Sep 14];4(2):18. Available from: https://www.mdpi.com/2305-6320/4/2/18/htm
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17. PJ M, I R. Soy products in the management of breast cancer. Curr Opin Clin Nutr Metab Care [Internet]. 2012 Nov [cited 2021 Sep 17];15(6):586–91. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/23075937/
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22. IA V. Vitamin D baseline levels at diagnosis of breast cancer: A systematic review and meta-analysis. Hematol Oncol Stem Cell Ther [Internet]. 2021 Mar 1 [cited 2021 Sep 17];14(1):16–26. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33002425/
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