CUANDO LA ESPERANZA DE VIDA NO ERA LO QUE ES HOY

En una exposición sobre el avance científico del último siglo llamó nuestra atención el hecho de que hace menos de 100 años la esperanza de vida era de unos 37 o 38 años, habiéndose duplicado en poco más de 80 años. Desde entonces, el gran desarrollo científico-técnico, la mejora en la higiene y las campañas de vacunación han influido de manera positiva en una mayor calidad de vida.

¿Qué y por qué se desencadena un proceso canceroso?

Cuando se desarrolla un proceso canceroso el organismo pierde la capacidad de control sobre el crecimiento celular normal.

En circunstancias normales dicho crecimiento celular garantiza al cuerpo:

• La especialización celular, formando los diferentes tejidos y órganos.
• La reparación celular cuando por alguna circunstancia el tejido celular se ha visto comprometido. Es en ese momento cuando el organismo pone en marcha los mecanismos que conllevan una reparación, que implica una división celular controlada.

Si por diferentes causas dicha división deja de ser controlada, se inicia entonces una multiplicación de las células de manera indiscriminada. En tales circunstancias puede decirse que se ha iniciado un proceso tumoral.

Tal y como decíamos al principio de este artículo, la esperanza de vida en España se ha visto modificada al alza (en 2019 representa 80,52 años en los varones y 85,89 años para las mujeres) en gran parte gracias a una mejora en la calidad de vida. Este dato favorable se ha ido incrementando gracias a los avances científico-técnicos, que sin duda han jugado un papel muy importante en la calidad de vida de los españoles. No obstante y según diferentes datos, se prevé que España sea el país con mayor esperanza de vida para el año 2040.

Relación esperanza de vida-nuevos casos de cáncer

Dicho incremento junto con la paulatina modificación en la pirámide poblacional, con menos nacimientos y más porcentaje de población en el rango de lo que se conoce como “tercera edad” , es directamente proporcional a un aumento en la aparición de los casos de cáncer en nuestro país. Según los datos de la SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica) casi 600.000 españoles padecieron la enfermedad entre los años 2010 y 2015.

El número de nuevos casos de cáncer diagnosticado en España ha aumentado más de un 10% desde el año 2015 . La incidencia del cáncer se está incrementando de forma exponencial. Una de cada tres mujeres y uno de cada dos hombres tendrá cáncer a lo largo de su vida.

Coste del tratamiento de cáncer en España

El sistema nacional de salud garantiza no solamente el cuidado, sino también la prevención de la salud basado en unas cifras de población activa y de población pensionista. Fijándonos en las estimaciones de pirámide poblacional futura, no resulta difícil deducir que los costes totales del tratamiento contra el cáncer se verán notablemente incrementados.

Un análisis de los costes directos, indirectos e intangibles que impactan en el Sistema Nacional de Salud reflejó un coste total del cáncer aproximado de 154,34 €/ persona. Realmente el cáncer es una enfermedad muy centrada en el hospital. Es una patología que precisa del tratamiento por parte de oncólogos y otros especialistas, vistas médicas, cirugía, radioterapia y tratamientos hospitalarios antineoplásicos. Sin embargo, la atención primaria tiene un papel relativamente escaso en el seguimiento y control de los pacientes oncológicos, con apenas el 6 % y 304 millones €. Una lectura de estos datos pone sobre la mesa un hecho patente: aproximadamente más del 90 % de los recursos se invierten en gastos hospitalarios. Si lo ponemos todo junto, el consumo de medicamentos tiene un peso importante, aunque el mayor peso de gastos de medicamentos recae en el hospital con más 60 % del coste total. (Fuente economía de la salud)

Con los datos en la mano se hace necesaria la incorporación y el manejo de la enfermedad de manera eficiente para reducir los costes todo lo posible aunque para ello habría de aumentar los recursos. Si conseguimos un control mejor de la enfermedad conseguiremos reducir los costes. Los pacientes no tendrán la necesidad de ir al médico. Y dicho control ha de pasar inexorablemente por una inversión en prevención de la enfermedad a nivel ambulatorio.

Un dato a favor de nuestro país y nuestra calidad de vida es el tipo de dieta que sigue la mayoría de los españoles: la dieta mediterránea. Rica en antioxidantes y que ha demostrado su eficacia como preventiva frente al cáncer. Sin embargo, estamos siendo testigos en los últimos años de un aumento en la obesidad infantil en nuestro país, herederos sin duda de estilos de vida menos saludables exportados de otros países y adoptados por los más jóvenes.

Medidas de prevención del cáncer-Estilo de vida

¿Podemos hacer algo nosotros de manera individual? Y la respuesta es sí, no solamente podemos, sino que debemos hacer algo. Y ese algo pasa por mejorar nuestra salud con hábitos de vida saludables diarios. Poniendo en marcha campañas de concienciación y prevención de la salud entre la población y en mayor medida en los centros escolares. Conviene recordar que el exceso de peso modificar diversos parámetros de salud que predisponen a una mayor incidencia de cáncer: colesterol, diabetes, tensión arterial, etc.

Factores desencadenantes del cáncer

Otra medida de vital importancia a adoptar es el concienciar a la población sobre factores que intervienen directa y proporcionalmente en el aumento de los casos de cáncer como son:

-el tabaco, responsable directo del aumento en la población de casos de cáncer pulmonar. Se habla tanto de fumadores activos como pasivos.

-el alcohol y otras sustancias adictivas que están estrechamente ligadas a la aparición de cáncer que atañen órganos del sistema digestivo (hígado, páncreas, estómago…entre otros)

-la radiación solar, responsable directa de la aparición y aumento de los casos de melanoma.

-la inactividad física, responsable de la aparición de patologías como diabetes, colesterol, tensión arterial. Se ha demostrado, además, que el ejercicio físico diario moderado no solamente actúa como preventivo frente al cáncer, sino que además favorece la recuperación durante el tratamiento oncológico.

-el estrés

Resulta fácil pensar que podemos prevenir dichos factores en base a una alimentación y ejercicio saludable todos los días. Los cambios en el estilo de vida, sin embargo, no están favoreciendo dichas rutinas saludables.

Carmen, farmacéutica.

Dedicado a todas las personas que han sufrido la pérdida de algún ser querido a causa del cáncer.
En especial a A.V.S.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *