El CUIDADO DE LA PIEL DEL PACIENTE ONCOLÓGICO

ACEITES OZONIZADOS

La piel es el órgano de mayor tamaño y uno de los más dinámicos y de más rápida proliferación del cuerpo humano. Además de conferirnos nuestra apariencia estética e identidad personal, constituye una barrera física e inmunológica contra los microbios y otras variables ambientales como la temperatura y la radiación.

También tenemos otras estructuras derivadas de la piel, como el pelo y las uñas, que desempeñan papeles cosméticos y funcionales importantes.

Por tanto, cualquier alteración de éste órgano o de sus apéndices puede producir una multitud de efectos, como dolor, picor, molestias, disminución de la calidad de vida y de las funciones, y con ello, un riesgo potencial de infecciones clínicamente significativas, lo cual, hace que las afecciones cutáneas derivadas del tratamiento adquieran aún mayor importancia en los pacientes con cáncer.

Los farmacéuticos tenemos como objetivo mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos, acompañando al paciente en su enfermedad y reduciendo el impacto de los efectos secundarios de la terapia oncológica. Para ello, los farmacéuticos comunitarios debemos dar un consejo farmacéutico completo y establecer un protocolo de actuación adecuado.

Hay que poner en valor la acción que se hace desde la farmacia comunitaria y debemos diferenciarnos como profesional sanitario de primera línea en el sistema de salud. El paciente tiene que ver en el farmacéutico la persona que, por formación, confianza y proximidad, le puede dar el consejo que necesita para el cuidado de la piel y del cabello, entre otras muchas cosas.

Para que la terapia oncológica termine en un tiempo estimado, es esencial que la piel se cuide con los productos adecuados, ya que cualquier complicación a este nivel podría retrasar en el tiempo el tratamiento.

La mayoría de los cambios dermatológicos son transitorios, sin embargo, muchas veces hay peor aceptación de los efectos adversos al tratamiento que de la propia enfermedad.

Para poder aconsejar a estos pacientes acerca de los cuidados más adecuados, es necesario conocer muy bien cuáles son sus necesidades generales, es decir, cual es el estado de su piel y que necesita para cuidarla y protegerla, y también indagar sobre las necesidades concretas. Hay que conocer sus gustos, hábitos y preferencias para poder adaptar mejor el protocolo.

Hasta hace pocos años, lo único importante en torno a un paciente con cáncer era salvar su existencia, utilizando tratamientos eficaces, aunque los efectos secundarios empeorasen su calidad de vida. Pero el mundo de la salud y la enfermedad ha cambiado. Los medicamentos son más específicos y con menos riesgos, consiguiendo una gran supervivencia en la mayoría de los casos. Y, la actitud actual de los profesionales de la salud es la de acompañamiento no solo en la curación, sino en la tarea de conseguir que el camino hacia ella sea mucho más llevadero. Y ahí es donde el farmacéutico a través de la dermofarmacia tiene un papel fundamental.

Piel, pelo, uñas y mucosas son las principales dianas sobre las que repercuten las terapias, tanto desde los primeros momentos como en las fases posteriores de recuperación. No sólo hay que cuidar la piel durante el tratamiento, antes de empezar con él, la piel se debe cuidar diariamente para mantener su integridad. De esta manera, vamos a reducir el impacto del fármaco sobre la toxicidad cutánea.

Es aquí, donde los aceites ozonizados tienen una función muy interesante en la piel, el pelo, las uñas y las mucosas del paciente oncológico. Los aceites ozonizados, son aceites vegetales que al insuflarles el ozono reaccionan y forman compuestos peróxidos (ozónidos). Son un activo dermatológico innovador, eficaz y seguro.

Lo realmente interesante es que por sus propiedades tenemos un tratamiento integral en un solo producto, con una acción inmediata, un efecto prolongado.

-ANTIINFLAMATORIO: ayuda a reducir la inflamación e hinchazón de la piel ya que inhibe la cascada inflamatoria y la síntesis de mediadores celulares.

-CICATRIZANTE: recupera la piel y la oxigena. Colabora en la regeneración de la epidermis y evita la hiperpigmentación postlesional.

-HIGIENIZANTE: actividad antimicrobiana que ayuda a que la piel no se sobreinfecte fácilmente con bacterias, virus y hongos.

-CALMANTE: alivia la sensación de prurito, picor e irritación en la piel.

-ANTIOXIDANTE: protege de los radicales libres. Mejora el funcionamiento de mecanismos reparadores de la piel. Estimula el sistema inmunitario y ayuda a frenar el exposoma.

-HIDRATANTE: beneficia el mantenimiento del manto hidrolipídico de la piel, ofreciendo un estado óptimo de hidratación en la misma.

Realmente cualquier estado anormal de la piel, va a cursar como denominador común con cualquiera de estas propiedades, por lo que ante un problema en la piel, vamos a poder aplicar los aceites ozonizados o los productos a base de aceites ozonizados que con estas propiedades, van a cubrir las necesidades del paciente.

En función de la patología, afección o lesión en la piel tendré que optar por un producto u otro. A continuación os detallo los productos específicos a base de aceites ozonizados.

El tratamiento siempre está formado por los aceites ozonizados 100% puros. La aplicación es en zona afectada localizada y cada 12h. En primer lugar, se limpia la zona con una pastilla de jabón a base de aceites ozonizados y glicerina y, tras aclarar y secar bien la zona, aplicamos el aceite de ozono mañana y noche. La prolongación del tratamiento, es hasta que la piel se desinflame, calme, reepitelice y cicatrice. En este momento abandonaríamos los productos de tratamiento para pasar al resto, los cuáles incluyen aceites ozonizados en su fórmula base pero además están enriquecidos con otros activos (glicerina, aloe vera, vitamina E, etc).

En cuanto a éstos productos, se posicionan los jabones líquidos, las cremas y los bálsamos. Productos altamente hidratantes, calmantes y regenerantes, que contienen sustancias hidratantes, emolientes y nutritivas, esenciales para devolver el estado de confort a la piel junto con todos los beneficios de los AO incluídos en sus fórmulas.

A nivel de cuero cabelludo, lo ideal es usar un champú de uso frecuente, a base de aceites ozonizados puesto que calma y disminuye el picor y la irritación de la zona, respetando, como el resto de productos, el pH fisiológico de la piel. Y, en cuanto al cuidado íntimo, se recomienda usar un gel íntimo a base de aceites ozonizados, para la higiene diaria. Tras la limpieza específica, aplicamos un fluido hidratante, calmante y regenerante específico de la mucosa externa.

Para terminar, sabemos que desafortunadamente por su frecuencia, su cronicidad y su carácter, a veces estigmatizante, la toxicidad dermatológica de los tratamientos oncológicos puede representar para el paciente, la principal carga de su enfermedad. Es ahí dónde, los profesionales de la salud, con dedicación día a día, y sin dejar de formarnos, podemos lograr grandes y bonitas cosas. Cualquier consulta específica, seguimiento a paciente o consejo dermofarmacéutico no dudéis en contactar conmigo, compañeros de profesión, cuidadores, familiares o pacientes, porque este es el motivo que me llevó a escribir, estar ahí siempre, pero juntos, #juntosxelcancer #juntosxtusalud.

Laura Caparrós.
Farmacéutica especializada en dermofarmacia


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