EL CÁNCER CASI ME MATA

El cáncer casi me mata

En julio de 2019 me diagnosticaron cáncer de mama y eso fue lo primero que pensé cuando recibí la noticia de que tenía cáncer, ¡pensé que me iba a matar! y es normal que sientas angustia, tristeza, desesperación por eso me dí a la tarea como profesional de salud de ayudar a los pacientes y me uní a la iniciativa #JuntosxelCáncer.

Si tu tienes cáncer se perfectamente como te sientes, en los libros leemos todo acerca del cáncer pero dista mucho de la realidad. Como doctora y paciente quiero que veas a través de mis ojos lo que para ti aun es desconocido.

Tres cosas que aprendí del cáncer.

PACIENCIA: El cáncer pone a prueba hasta los nervios de acero mas resistentes. Yo creo que la peor parte que me tocó vivir es la espera del diagnóstico, al principio te dirán “parece cáncer” pero necesitamos mas estudios para estar seguros y es ahí cuando llega el primer golpe que seguro te tomará por sorpresa, en mi caso yo tenía una vida muy activa, quería comer al mundo de un bocado y el cáncer me detuvo… ¡pero solo un momento! así que piensa que todo es temporal, que cada día que pasa es un día menos para llegar a tu meta, no empieces a sufrir antes de tiempo y a que me refiero con esto, sin aun no sabes si tienes cáncer o el nombre y apellido de tu cáncer, si se cura o no… ¡no sufras! ve por pasos y un día a la vez, no gastes tu angustia ni tus lágrimas, guárdalas que seguro las necesitarás para después.

RESILIENCIA: En tiempos de COVID es algo que escuchamos a menudo… pero ¿que es la resiliencia? Es la capacidad de sobreponerse a momentos críticos y adaptarse luego de experimentar alguna situación inusual e inesperada y eso es algo que necesitamos todos las personas que tenemos cáncer. Es una mala sorpresa, pero sabes, el cáncer a mi me preparó para poder enfrentar al COVID, por lo que no agradezco haber tenido cáncer, pero si agradezco haber aprendido a ser resilente porque ahora soy mas fuerte, mas madura y más feliz sin importar las circunstancias.

SE FELIZ el cáncer te roba vida, tiempo y felicidad, por eso el tiempo que nos queda aprende a disfrutarlo, a ser feliz porque gracias al cáncer fui consciente de mi propia muerte, de que el tiempo es finito pero la felicidad hace la diferencia, si en este momento me tocará despedirme me iría en paz sabiendo que fui feliz y disfrute lo que me tocó vivir.

Finalmente, el cáncer no me mató y ahora mi forma de verlo es el sobreviví al cáncer, y estoy en proceso de darle la vuelta a la página.

Gabriela Montesinos Gomez
Intensivista Pediatra
Sobreviviente al cáncer de mama

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