NO TODO ES OSCURIDAD, TAMBIÉN HAY CLARIDAD

Un día, como otro cualquiera, Ishoo Budhrani me propuso formar parte del equipo #juntosxelcancer, y como no, dije que si. Me considero una persona tímida pero con ganas de nuevos proyectos y éste me ha parecido una buena idea, tanto a nivel profesional como personal. Me ha parecido una buena iniciativa ya que nos permite conocer, saber como tratar y ponernos en el lugar de esa gente con cáncer, que entra en los hospitales, en las farmacias, en los comercios e intentan evitar encontrarse con personas que quieren, personas que conocen para no dar explicaciones, ni pasar un mal trago. Me ha parecido importante participar para que la gente conozca de qué trata esta enfermedad, que no todo es negro, que hay claros, altos y bajos.

Soy Jennifer Sánchez y mi trabajo es técnica de farmacia, en Galicia y la verdad es que es triste ver casos, sobre todo de cáncer, porque me permiten ver cómo poco a poco esas personas a las que les tienes cariño se van consumiendo. Te das de cuenta de cómo la quimioterapia, la radio, los fármacos poco a poco van dejando de hacer su efecto, ves como evolucionan unas veces para mal, pero otras muchas para bien.

Cuando estas personas entran por la puerta de la farmacia, ya sabes si esa sesión, si esa cita con su oncólogo, si esos fármacos le sientan bien, si le aumentaron la dosis y sobre todo te das cuenta de su situación, sin preguntar, por las noticias que traen, tanto pacientes, familiares y cuidadores.

En mi trabajo, una de las cosas que más rabia me da, es esa gente que pregunta por preguntar, sin fijarse si las personas pueden tener un día bueno o malo, porque puede pasar que esas personas que están animadas, que están contentas, de repente llega un día que todo se les vuelve gris, ves las caras largas de la gente al entrar en la farmacia y lo que esa gente consigue con esas personas enfermas de cáncer es que no tengan ganas de salir a la calle. Desde mi punto de vista, creo que todo el mundo debería de pensar en los demás, conocer un poco más de que trata esta enfermedad y ayudar a enfermos y cuidadores.

El término cáncer engloba un grupo numeroso de enfermedades que se caracterizan por el desarrollo de células anormales, que se dividen, crecen y se diseminan sin control en cualquier parte del cuerpo. Las células normales se dividen y mueren, durante un periodo de tiempo programado. Sin embargo, la célula cancerosa no muere y se divide sin límite. Dada esta característica, la multiplicación de las células, llegan a formar unas masas, denominadas “tumores” o “neoplasias”, que en su expansión pueden destruir y sustituir a los tejidos normales, definiéndose de esta forma el termino cáncer.

En este post os quiero hablar de la LEUCOPLASIA:

Es un tipo de cáncer del que no se sabe la causa, pero lo que es cierto es que la mayoría de parches de leucoplasia son benignos. Los síntomas de esta enfermedad se presenta en las encías, el interior de las mejillas, la parte inferior de la boca, la lengua. No suele ser dolorosa, de hecho puede pasar desapercibida durante un tiempo. A menudo, se la confunde con la candidiasis oral, que es una infección que se caracteriza por presentar parches blancos cremosos que pueden limpiarse y que también es frecuente en personas con un sistema inmunitario debilitado.

Generalmente, la leucoplasia no causa daños permanentes en los tejidos de la boca. Sin embargo, la leucoplasia aumenta el riesgo de sufrir cáncer bucal. Los distintos tipos de cáncer bucal a menudo se forman cerca de los parches de la leucoplasia y los mismos parches pueden presentar cambios cancerosos. Incluso después de que se extraigan los parches de la leucoplasia, el riesgo de contraer cáncer bucal continúa.

Para entender mejor todo esto, voy a nombrar un caso de Leucoplasia Benigna.

Mi tía, una señora de unos 70 años de edad, tiene una llaga en la lengua como si fuese un afta, que le ha sido detectada en Agosto. El médico le ha pautado un tratamiento para aftas, pero ese tratamiento no le ha servido. A continuación, pide cita en su dentista, para que este le haga un estudio de lo que puede ser. El dentista le receta un antibiótico y no le da importancia, ya que cree que es un afta. Una semana más tarde, la situación no mejora, siguiendo igual o incluso peor, ya que le molesta y no puede llevar su vida normal. Unos días más tarde se presenta en su médico de atención primaria, y este le dice que tiene que acudir al cirujano máxilo-facial, ya que según él, puede que inconscientemente se muerda de noche y no deja que esa úlcera se cure. Después de esto, vuelve a pedir cita, teniendo que esperar. Durante esta espera tiene que acudir a su dermatólogo para sacar una verruga. En la consulta le comenta que lleva tres meses con esa llaga en la boca y que nadie le da una solución. El dermatólogo examina la boca, e inmediatamente le da un volante urgente para el otorrinolaringólogo, pero a su vez, él mismo le raspa esa “llaga” y le hace una biopsia por cepillado oral. Cuando ella llega al otorrinolaringólogo, unos días después, este le dice que tiene una leucoplasia benigna pero que de todos modos tienen que hacer biopsia por escisión, extirpar quirúrgicamente ese trozo. El médico le explica que de momento es benigna, pero puede llegar a ser maligna y que para que esto no ocurra es necesario pasar por quirófano lo antes posible. Dos días más tarde, pasa por quirófano y le extirpan esa leucoplasia dejando todo limpio. Finalmente, ese trozo de lengua extirpado es analizado, dando un diagnóstico definitivo unos días más tarde.

Esa extirpación, de su trozo de lengua, le llevo a tener que comer con purés durante unas dos semanas, tener que acudir a su médico de atención primaria ya que tenía dolor, eso todo conllevó a no dormir, a esos nervios de será maligno o será benigno, esas ganas de no hacer nada, de no dejar de pensar.. Ya hace un mes de esa operación, y aún es hoy que tiene molestias en la lengua.

Tal diagnóstico, por suerte, fue benigno. Sin embargo, aunque dicho diagnóstico resulte ser benigno, es necesario llevar un control para que todo esté correcto, hace un mes que le dieron el resultado y ya tiene cita para una revisión y unos análisis completos.

Con todo esto lo que quiero decir es que no todos los tumores son “malignos”, existen tumores que crecen a un ritmo lento, que no se diseminan y se consideran “benignos”. Por otra parte, aunque se consideran benignos son también importantes, ya que los hay que tratar o incluso extirpar, dado que esas células pueden llegar a ser malignas.

Jenifer Sánchez Gallardo

#JuntosXElCancer


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