PREVENCIÓN DEL CÁNCER: ¿QUÉ ESTÁ EN TUS MANOS?

Escuchas la palabra cáncer y se te ponen los pelos de punta, y es que, junto con las enfermedades cardiovasculares constituye el problema más importante de salud pública a nivel mundial. En España es la primera causa de muerte en hombres y la segunda en mujeres.

¿Verdad que te gustaría que desapareciera, o por lo menos saber qué hacer para disminuir su incidencia? Por desgracia, el cáncer no sólo depende de nuestras acciones, está causado por mutaciones del ADN de células del cuerpo, todos podemos sufrirlo. Sin embargo, tendrás menos riesgo si evitas algunos hábitos de comportamiento además de medioambientales.

¿Quiere decir que si cambio mis rutinas no tendré cáncer? No, ojalá fuera tan sencillo, quiere decir que actuando sobre factores que sí puedes modificar disminuirán las probabilidades de padecerlo.

La causa principal de cáncer en la Unión Europea es el tabaco. Un estilo de vida poco saludable (sobrepeso, mala alimentación, sedentarismo y el consumo de alcohol) es otra de las principales causas de cáncer. También son de destacables la exposición al sol, al radón y a determinadas infecciones.

En cualquiera de estos casos, a mayor exposición (duración y frecuencia), mayor será el riesgo de padecer cáncer.

Dado que existen diferentes agentes externos muy importantes en el desarrollo de tumores, las estrategias enfocadas en la prevención van a ayudar a disminuir los valores de incidencias y mortalidad.

Y cuando hablamos de prevención lo hacemos atendiendo a dos aspectos:
 
Prevención primaria: Disminuir la incidencia de cáncer evitando la exposición a factores de riesgo conocidos. 
 
Prevención secundaria: Detectar lo antes posible los tumores en personas sanas para actuar de manera precoz sobre la enfermedad. 

La OMS considera que entre un 30% y un 50% de los casos  de cáncer se pueden evitar. Por ello conviene minimizar los causantes de ese riesgo y establecer estrategias con base científica a modo de prevención.

¿Qué está en tus manos?
El Código Europeo contra el Cáncer explica qué podemos hacer para reducir el riesgo de padecer esta enfermedad, se estima que podría evitarse casi la mitad de las muertes por cáncer en Europa si todos siguieran estas recomendaciones. Además estos comportamientos protegen también de la diabetes y de las enfermedades cardiovasculares y respiratorias que son causas de muerte y discapacidad en la Unión Europea.
Respecto a estas consideraciones el Código Europeo contra el Cáncer recoge 12 recomendaciones:

PREVENCIÓN PRIMARIA:
Como hemos comentado anteriormente, consiste en evitar o minimizar la exposición a factores de riesgo, así como fomentar actividades que promuevan la salud.  
Los principales factores sobre los que podemos actuar son:
• TABACO.
El tabaquismo es la primera causa de cáncer que se puede prevenir.
Fumar tabaco es la principal causa del cáncer de pulmón, y es responsable de más de dos terceras partes de las muertes mundiales por esta enfermedad.
También se han relacionado con el tabaco los cánceres de cavidad oral, laringe, faringe, esófago, estómago, hígado, páncreas, riñón, uréter, colon, recto, vejiga, cuello uterino, leucemias, hepatoblastoma y leucemia infantil.
Ser fumador pasivo también aumenta el riesgo, exponerse al humo de otro en el hogar o en el lugar de trabajo. Y es verdaderamente preocupante en niños en los que además aumenta el riesgo de afecciones respiratorias, cardíacas, otorrinolaringológicas, asma grave y muerte prematura y súbita del lactante.
Dejar de fumar puede disminuir ese riesgo, en un fumador se reduce a la mitad después de 10 años de dejar de fumar.
• ALCOHOL.
El consumo de alcohol está relacionado con el desarrollo de carcinomas escamosos de la boca, faringe, laringe y esófago (y el efecto es sinérgico con el tabaco).También hay evidencia de una relación con cánceres de hígado, colon, recto y mama femenina, así como con los cánceres de estómago y páncreas. 
El Código Europeo contra el cáncer recomienda, más que reducirlo, evitarlo. 
• ACTIVIDAD FÍSICA-PESO-DIETA
Entre el 30 y el 35 % e de todos los tumores malignos están relacionados con la dieta.
En líneas generales un aumento de grasa corporal incrementa el riesgo de de cáncer de esófago, colón, páncreas, endometrio y riñón, así como de cáncer de mama en las mujeres postmenopáusicas. 
 
¿Cómo puedo llevar una vida más saludable?
– Con un peso corporal normal (IMC: 18,5-24,9Kg/m2) 
-Evitando alimentos insanos que promuevan el aumento de peso (procesados y bebidas azucaradas).
– Practicando ejercicio físico por lo menos 30 min al día (evitando el sedentarismo).
– Aumentando el consumo de alimentos de origen vegetal y reduciendo las carnes rojas, sobre todo procesadas y productos con alto contenido en sal. El consumo de carne roja se calificó como probablemente cancerígeno en humanos. 
–  No tomando alcohol.
– En mujeres, si es posible promoviendo la lactancia materna.
 
Además consumir cereales, legumbres, frutas y verduras aporta beneficios en la reducción de algunos tumores digestivos como el de esófago, estómago, cáncer y recto. En cambio los alimentos en salazón o ahumados aumentan el riesgo de cáncer gástrico, junto con la infección por H. pylori.
En el riesgo de padecer cáncer también intervienen otros factores determinantes en el peso corporal como la actividad física, la ingesta energética total, el tabaco y el alcohol. Es difícil determinar cómo influye la dieta por separado, sin tener en cuenta los otros factores. 

• RADIACIÓN ULTRAVIOLETA.
La radiación ultravioleta (RUV) es el agente carcinógeno más importante en los distintos tipos de cáncer de piel tanto en exposición solar como en fuentes artificiales (cabinas rayos UVA).
Utilizar fotoprotección y  reducir las exposiciones solares son las mejores recomendaciones.
Se aconseja evitar exponerse al sol de 12-.00 a 16:00.
Utilizar protector solar y volver a aplicar cada 2h.
Zonas de sombra, ropa, sombrero, gafas de sol pueden ayudar a reducir la exposición corporal a la luz solar.  
Conviene evitar las exposiciones extremas.

Los efectos nocivos de los rayos UV adquieren más relevancia en la infancia y la adolescencia. Tanto la luz solar como la artificial (las lámparas ultravioleta) tienen el mismo efecto perjudicial sobre la piel.
 
• FACTORES LABORALES.  
Naturales: arsénico, radón o radiación solar.
Artificiales: son producto de las actividades humanas como las dioxinas, las radiaciones electromagnéticas o la contaminación atmosférica urbana.
En este caso las medidas preventivas dependen de acciones legislativas y normativas más que de la conducta de la persona. 
En nuestro ámbito existen criterios relativos a la clasificación, envasado y etiquetado de sustancias y preparados químicos peligrosos (Reales Decretos 363/95 y 255/03), y a la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes cancerígenos en el ámbito laboral (RD 665/97).

• MUJERES.
Lactancia materna.
Las mujeres lactantes tienen menor riesgo de padecer cáncer de mama que las no lactantes. Cuanto más tiempo de lactancia, mayor protección. 
Además la lactancia materna ayuda a largo plazo a que la mujer no gane peso.

Terapia hormonal sustitutiva
Este tratamiento aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama, cáncer de endometrio y cáncer de ovario.
Se tomará el menor tiempo posible y a la menor dosis siempre que se necesite a nivel médico. 

• VACUNACIÓN.
 

Hepatitis B.
El virus de la hepatitis B provoca daños en el hígado, cuanto más tiempo dure la infección (hepatitis crónica) más probabilidad hay de que se desarrolle un cáncer en este órgano.
La OMS recomienda la vacunación en recién nacidos en las primeras 24 horas del nacimiento. Esta vacuna se aplica en 3 dosis y de esta forma se induce a la protección en más del 95% de lactantes, niños y adolescentes sanos y en más del 90% de adultos sanos de menos de 40 años. 
 
Virus del papiloma humano (VPH).
La infección por este virus en un pequeño porcentaje puede contribuir a desarrollar tumores, fundamentalmente en mujeres el cáncer de cuello de útero, vagina, vulva, ano y orofaringe y en hombres el cáncer de orofaringe, ano y pene.

La vacuna está indicada en la prevención de lesiones genitales precancerosas y cáncer cervical relacionados causalmente con ciertos tipos oncogénicos del VPH. Proporciona inmunidad contra los tipos que contiene.

Vacunar frente al virus del papiloma humano es una acción preventiva oncológica prioritaria. Se recomienda vacunar a todas las mujeres hasta los 26 años, independientemente de su actividad sexual, y a mujeres después del tratamiento de lesiones intraepiteliales de cuello de útero, vagina y vulva o de verrugas genitales. El rango de edad prioritario es el comprendido entre 9 a 14 años, en el que se presupone que no han iniciado la actividad sexual.

En hombres también se recomienda la vacunación entre los 9 a 26 años de edad para la prevención de neoplasia además de la de verrugas genitales.
 
Por otra parte, al mismo tiempo que la vacunación, es importante que las mujeres sigan con los programas de cribado de cáncer de cérvix.
 
PREVENCIÓN SECUNDARIA.
El objetivo es detectar el cáncer de forma precoz.

Con la prevención secundaria se pretende disminuir la prevalencia, evitar las secuelas e invalideces, mejorar el pronóstico y disminuir las tasas de mortalidad.

Las técnicas de prevención secundaria consisten en:
• EDUCACIÓN SANITARIA DE LA POBLACIÓN.
• ESTUDIOS DE DETECCIÓN SELECTIVA DE LA POBLACIÓN O  CRIBADO POBLACIONAL O SCREENING.
• EDUCACIÓN SANITARIA DE LA POBLACIÓN:
La educación sanitaria de la población consiste en dar a conocer los signos precoces del cáncer. Un bulto, una herida que no cicatriza, un lunar que aumenta de tamaño, cambia de forma o de color, alteraciones en el hábito intestinal, sangrados anormales, pérdida de peso injustificada…

Consiste en sensibilizar a la población y reforzar la participación de los médicos de Atención Primaria en la información pública.
• DETECCIÓN SELECTIVA DE LA POBLACIÓN, CRIBADO POBLACIÓN, O SCREENING:
Son los programas que tienen como finalidad detectar las enfermedades antes de que se manifiesten los síntomas, para iniciar el tratamiento de forma precoz y mejorar así el pronóstico. 


Los programas de cribado disponibles en España son los siguientes:

Programa de cribado de cáncer de mama:
Está dirigido a mujeres de 45-69 años de edad. La prueba consiste en una mamografía cada 2 años.
Programa cribado de cáncer de cérvix.
Dirigido a mujeres asintomáticas sexualmente activas con edades entre 25 y 65 años.
Entre 25-34 años: citología cada 3 años.
Entre 35-65 años: Determinación VPH de alto riesgo (VPH-AR). Si es negativo: repetir prueba VPH-AR a los 5 años. Si es positivo: triaje con citología. Si VPH-AR positivo y citología negativa: repetir VPH-AR al año.

• Programa de cribado de cáncer colorectal.
Hombres y mujeres entre 50-69 años. Mediante la prueba de sangre oculta en heces (SOH) cada 2 años.

Ahora ya sabes qué está en tus manos, tú decides que estilo de vida llevar.

Julia Bella Iranzo.
Farmacéutica adjunta en Farmacia Alejandra Casterá Rosario, Alzira.

Bibliografía:
(1)https://link.springer.com/article/10.1007/s12094-018-02016-4   (2)https://link.springer.com/article/10.1007%2Fs12094-020-02302-(3)https://seom.org/informacion-sobre-el-cancer/prevencion-cancer
(4)https://cancer-code-europe.iarc.fr/index.php/es/doce-formas 
(5)https://seom.org/seomcms/images/stories/recursos/Manual_SEOM_Prevencion_2017.pdfEl cáncer es el principal problema social y sanitario del siglo XXI. 
(6)https://www.who.int/es/news/item/29-05-2019-who-highlights-huge-scale-of-tobacco-related-lung-disease-deaths
(7)https://vacunasaep.org/documentos/manual/cap-7
(8)https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/vph_consenso_sociedades_2011.pdf
(9)https://www.saludsexualparatodos.es/virus-del-papiloma-humano-vph/

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