«Adherencia terapéutica en oncología pediátrica´´.
Es común que la imagen que tenemos en la cabeza sobre los tratamientos para el cáncer sean a nivel hospitalario, como podemos ver en películas o series, pero no siempre es así. En muchos casos, los niños no requieren hospitalización y bien toman el tratamiento en casa, o una vez que han recibido el tratamiento, pueden volver a su hogar; y ahí es donde el papel del farmacéutico cobra mayor importancia.
Y esta importancia no es solo a nivel farmacológico, también es a nivel de información, formación y acompañamiento a familiares y cuidadores del más peque.
1. BARRERAS RELACIONADAS CON EL PACIENTE
Voy a centrarme en la franja de edad de la infancia.
– NIÑOS:
Todos los que seáis padres o tengáis niños a vuestro cargo cercanos, sabréis lo complicado que es que tomen la medicación, ya sea en jarabe, en sobres y ya ni hablamos de los comprimidos.
Esa dificultad para tragar la medicación es un punto importante a tratar para asegurarnos de que la adherencia al tratamiento es la correcta.
Lo primero que debemos hacer es explicarle qué es la medicación y para qué la toma, sin tecnicismos, contándole que este tratamiento hay que tomarlo para poder estar sanos y fuertes.
De esta manera y asegurándonos de que entiende porqué la toma, reducimos el miedo al tratamiento, y mejoramos la toma, porque la ansiedad, también hace que tragar sea más difícil.
– Técnica para tomarlas:
o Si el comprimido es pequeño, inclinamos la cabeza hacia atrás para facilitar su ingesta.
o Si el comprimido es grande, inclinamos la cabeza ligeramente hacia adelante, y aunque no lo creáis, funciona.
El sabor también es una de las barreras que dificultan la adherencia al tratamiento, por ello podemos usar varios tips que pueden ser útiles.
– ANTES DE TOMARLO:
o Un truco particular, que es el que yo utilizo, es llenarme primero la boca de agua, para que cuando introduzca el comprimido, no toque directamente la lengua y evita el sabor.
– DESPUÉS DE TOMARLO:
o Podemos capturar el sabor tomando algo con un sabor más potente y agradable, como puede ser un zumo cítrico, chocolate negro, un caramelo de miel…
– ESTRATEGIAS PSICOLÓGICA:
o También podemos recurrir a las estrategias psicológicas.
o Ser sincero con la medicación: «No está buena, pero pasa muy rápido´´
o Darle cierto control y elección: que tome su medicina en su vaso favorito y como el quiera. En su silla favorita, con su muñeco preferido o escuchando la canción que más le guste y le motive.
– COSAS A EVITAR:
o Mezclarlo con su comida favorita, puede causarle rechazo.
o Forzarlo o engañarlo. El tratamiento puede ser a largo plazo, es conveniente que se cree un ambiente de tranquilidad y confianza alrededor de ese momento.
o Y los más importantes, si la medicación no lo permite, no deben partirse o triturarse los comprimidos y no se tienen que abrir las cápsulas. Tened en cuenta que esto son cosas que a nosotros nos parecen de cajón, pero que para la gente que no está relacionada con el mundo de los fármacos le puede parecer lo más lógico.
Como sabemos, los tratamientos oncológicos pueden tener numerosos efectos secundarios entre los que podemos destacar las náuseas y los vómitos.
Para un niño, pasar por esta situación es traumática y acaba generando miedo al momento de la toma del tratamiento porque sabe lo que puede va a pasar después. Esto también hace que lo rechace con ahínco y que disminuya la adherencia notablemente. Por ello, es papel fundamental de los cuidadores y del farmacéutico conocer los síntomas para poder prevenirlos, y en caso de no poder, saber cómo tratarlos:
– MEDICACIÓN PARA LA PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS NÁUSEAS:
o Es posible que se puedan recetar antieméticos de manera preventiva, no solo cuando se producen las náuseas, de esta manera, pueden dárselos antes de la toma de los medicamentos.
o El cumplimiento de los horarios también nos puede ayudar a prevenir, o por lo menos a prepararnos para el momento en que lleguen los síntomas.
o Si con la medicación no se pueden controlar las náuseas y los vómitos, es importante hablarlo con el equipo médico para cambiar la medicación o reajustar las dosis.
o Es MUY IMPORTANTE que aunque el tratamiento produzca esos conocidos efectos secundarios, NO se suspenda el tratamiento por cuenta propia bajo ningún concepto. SIEMPRE hay que hablar con el equipo médico.
– MEDIDAS QUE PODEMOS TOMAR PARA PREVENIR Y TRATAR ESTAS NÁUSEAS DESDE CASA:
o Vamos a elegir el mejor momento del día para administrar la medicación, los niños suelen tolerarla mejor en la noche.
o Salvo que el medicamento así lo requiera, tomará algo de alimento unos 30-60 minutos antes, un snack seco es lo más aconsejable.
o Como los síntomas se van a prolongar, es aconsejable que durante ese día comer de manera frecuente, pero en pequeñas cantidades.
o Que la temperatura de los alimentos sea fría o temperatura ambiente.
o Texturas suaves, como las de un puré, una crema, arroz…
o Evitar alimentos con olores y texturas fuertes, como fritos, rebozados o muy condimentados.
o Muy importante, evitar la deshidratación a toda costa. Por lo que hay que beber durante el día, poquito a poco, a sorbos.
Otro efecto a destacar, es la mucositis. Es una inflamación y daño de las mucosas que recubren la garganta, el esófago, la boca e incluso el tracto digestivo.
– MANEJO Y PREVENCIÓN DE LA MUCOSITIS:
o Como siempre se ha dicho en el ámbito farmacéutico, más vale prevenir que curar.
o Una buena higiene bucal puede prevenir posibles complicaciones en el futuro, por eso, siempre recomendaremos un cepillado suave con cepillo de cerdas blandas después de cada comida.
o Enjuagues con solución salina o bicarbonato, siempre bajo la supervisión e indicación médica. No usaremos colutorios que contengan alcohol.
o El uso de hidratantes para los labios.
o Evitar alimentos que puedan agravar las lesiones, como comidas muy calientes o picante.
o Podemos aliviar el dolor con analgésicos correctamente pautados.
o Los alimentos fríos puedes dar consuelo.
– SITUACIONES DE ALERTA QUE EL FARMACÉUTICO DEBE RECONOCER:
Es muy importante conocer las situaciones de riesgo que puedan surgir durante el tratamiento para poder hacer una recomendación farmacéutica, derivación médica o consulta urgente a su equipo médico.
o Cuando las náuseas y los vómitos son persistentes y no pueden controlarse con los remedios caseros ni con la medicación pautada.
o Cuando el dolor no remite con el tratamiento analgésico.
o En el caso de que las úlceras de la boca comiencen a extenderse y a sangrar.
o Aparición de fiebre.
PAOLA FERNÁNDEZ DEL PINO
Farmacéutica adjunta en farmacia Guillermo Albaladejo.
Comunicadora sobre salud y metal en redes sociales, colaboradora en el podcast Rock Road Radio donde los temas a tratar son motos, salud y rock.
Nominada a los premios Idermo en la categoría Mejor comunicadora en salud 2026.