CÁNCER DE COLON

Ahora que se acerca el Día Mundial contra el Cáncer, es buen momento para reflexionar sobre esta enfermedad cuyo diagnóstico se acompaña de escalofríos y duele en el interior como si un vaso de cristal se nos cayera de las manos y se hiciera añicos. Escuchar las cinco letras del diagnóstico suele dar miedo y tras un largo silencio de incredulidad, llega la rabia y muchas preguntas que empiezan por el y por qué a mi.

La Ciencia y sus héroes anónimos que trabajan con muy poco para avanzar y encontrar respuestas a preguntas que son un callejón, tienen en el mundo de la Oncología uno de los mayores retos en materia de salud. Se puede tener la percepción de que ahora hay más tumores que nunca pero seguramente esto no sea así, tan sólo que hoy se confirma el diagnóstico que quizás hace décadas no se producía. Además el aumento de la esperanza de vida tiene un peaje a pagar y uno de ellos es el posible desarrollo de enfermedades como el cáncer. Las líneas de investigación en el mundo del tratamiento oncológico no dejan de evolucionar. Quizás más pronto que tarde se produzca una revolución terapéutica y la radioterapia o la quimioterapia que tan agresivas son, den paso a tratamientos de ingeniería molecular que actúen selectivamente sobre el tejido enfermo, con mejores resultados y menos síntomas adversos para las personas con cáncer.

Pero mientras que las investigaciones llegan a buen puerto y las y los científicos por desgracia se ven obligados a buscar estos milagros con recursos económicos tan limitados y hasta insultantes, es buen momento para hablar de la importancia de la prevención y de intentar llegar a un diagnóstico lo más precoz posible, lo que aumenta exponencialmente la probabilidad de curación y supervivencia. Para ello tenemos unas herramientas, lo que en Medicina se conocen como métodos de cribado, que son pruebas que se realizan en población teóricamente sana para identificar posibles fases iniciales de la enfermedad. Tenemos que ser cuidadosos ya que ni a todo el mundo se le pueden hacer todas las pruebas de cribado, ni para todas las enfermedades estas pruebas son válidas. Hay que seleccionar muy bien a las personas o población diana a las que por protocolo está indicado pedir estas pruebas para evitar la incertidumbre que puede dar un test no del todo claro. Afortunadamente, dentro del arsenal diagnóstico, gran cantidad de estas pruebas de diagnóstico precoz van destinadas a la temprana detección de tumores. Una de ellas es para el cáncer de colon, una enfermedad que por cifras e importancia bien se merece hablar en primera persona en este post.

EL CÁNCER DE COLON EN CIFRAS
Si sumamos entre ambos sexos, el cáncer de colon es el tumor maligno con más casos en España. Es cierto que el de mama lo es en mujeres y el de próstata en hombres, pero si sumamos ambos sexos, el de colon ocupa el primer puesto. No podemos vivir dándole la espalda a las cifras y es que 1 de cada 20 hombres y 1 de cada 30 mujeres sufrirán/sufriremos esta enfermedad a lo largo de nuestra vida.
En España estamos haciendo las cosas bien ya que la tasa de supervivencia de este tumor se sitúa por encima de la media Europea donde el 57% de las personas con este diagnóstico viven a los 5 años. En nuestro país, la tasa de supervivencia se sitúa en el 64%.
El dato que hay que recalcar es que 9 de cada 10 casos se pueden curar si conseguimos llegar a un diagnóstico precoz por lo que la prevención es un arma demasiado potente y esperanzadora como para ignorarla.

QUÉ PRUEBAS EXISTEN PARA LA DETECCIÓN PRECOZ
En la actualidad son varias las pruebas que se pueden realizar para llegar al diagnóstico precoz del cáncer de colon. La mayoría de los cáncer de colon se originan a partir de pólipos que por definición son protrusiones (también conocidos como bultitos) que crecen en la mucosa del intestino. Estos pólipos suelen ser benignos pero en ocasiones tienen la capacidad de evolucionar y malignizar por lo que lo ideal es a través de las pruebas diagnósticas, realizar una detección precoz, antes de que el pólipo benigno pueda convertirse en maligno.
En la actualidad hay dos pruebas de cribado para detectar estas lesiones premalignas, que serían la sangre oculta en heces (SOH) Y la colonoscopia.

a) Test para la detección de sangre oculta en heces (SOH): se entrega una muestra de caca (heces) y en el laboratorio se estudia si existe presencia de sangre. Si el resultado es negativo, es muy poco probable que existe cáncer de colon, aunque su fiabilidad no es del 100% por lo que se recomienda la realización periódica de esta prueba en ciertas situaciones, sobre todo si aparecen molestias digestivas en la persona. Si la prueba da positivo y se detecta sangre en las heces, no quiere decir que haya un tumor ya que por ejemplo una fisura o una hemorroides podrían justificarlo, pero obliga a realizar una prueba diagnóstica que nos permita ver el interior del colon para buscar la causa del sangrado, siendo la colonoscopia la técnica de referencia para ello.
b) Colonoscopia: para mayor comodidad, lo ideal es realizar esta exploración con sedación. Para su realización se introduce por el ano un endoscopio, que es un tubo flexible con una cámara que nos permite visualizar en directo el interior de nuestro aparato digestivo e incluso tomar muestras si se aprecia una lesión sospechosa para luego analizar la biopsia en busca de tumores.

Estas son las dos pruebas que más se usan para el diagnóstico, aunque existen más como el test fecal inmunoquímico de ADN, la colonografía por tomografía, la sigmoidoscopia, el test de septina 9 o la mediática prueba de la cápsula de colon en la que nos tragamos por boca una cápsula con una cámara fotográfica en su interior para visualizar todo el avance por el aparato digestivo.
¿Qué quiero dejar claro con todo este tipo de pruebas que existen? Que la capacidad para diagnosticar un cáncer de colon ha aumentado significativamente en los últimos años, lo que hace que las cifras de supervivencia también aumenten.

¿CUÁNDO HAY QUE REALIZARSE LAS PRUEBAS DE CRIBADO Y CON QUÉ FRECUENCIA?
Lo primero que hay que aclarar es que no hay que entrar en pánico y pedir todo el mundo y constantemente la realización de este tipo de pruebas, ya que están indicadas para ciertos casos y a ciertas edades. No tiene sentido si una persona no tiene síntomas ni pertenece a ningún grupo de riesgo estar realizándoselas.
En la actualidad, las recomendaciones para realizar estas pruebas de cribado serían:

1) En personas sin antecedentes personales ni familiares de cáncer o pólipos de colon, cuando se cumple 50 años. El cribado en estos casos consiste en un test de sangre oculta en heces anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10.
2) En personas menores de 50 años con antecedentes familiares de pólipos o de cáncer colorrectal, las indicaciones cambian según cada caso:
a. Si tiene dos o más familiares de primer grado (padre, hermano y/o hijo) con pólipos o cáncer, o si solo tiene un familiar de primer grado pero con un caso de cáncer con menos de 60 años, estaría indicado una colonoscopia cada 5 años a partir de cumplir 40 años.
b. Si tiene dos o más familiares de segundo grado (abuelos, tíos, sobrinos) con pólipos o cáncer, o uno de primer grado con cáncer que desarrolló después de los 60 años, se hará sangre oculta en heces anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10, pero a partir de los 40 años.
c. Si solo hay un familiar de segundo grado o tercer grado (bisabuelos y primos) con cáncer o pólipos, se hará sangre oculta en heces anual o bienal, o sigmoidoscopia cada 5 años o colonoscopia cada 10, a partir de los 50 años.

Sin antecedentes ni síntomas, el cribado no está indicado en personas menores de 50 años.

¿PUEDO PREVENIR EL CÁNCER DE COLON?
Como dice el refrán, más vale prevenir que curar. El diagnóstico precoz es esencial y para eso existen las pruebas de cribado que se han explicado más arriba, pero también se pueden hacer una serie de cosas que disminuyen la probabilidad futura de desarrollar un cáncer de colon.
La alimentación es muy importante. Tenemos en la medida de lo posible, de intentar seguir una dieta baja en grasas, en carne roja o procesada, en contacto directo con el fuego.
Lo aconsejable es seguir una dieta variada rica en fibra, legumbres, vegetales y frutas. También la realización de ejercicio físico, no fumar, evitar la obesidad y no consumir alcohol.

¿QUÉ SÍNTOMAS TENGO QUE VIGILAR?
Existen una serie de síntomas que deben de ponernos en alerta y activar el sistema para la detección precoz de este tipo de lesiones. Por lo tanto, es muy importante que tanto sanitarios como pacientes estemos atentos a ellos para evitar lamentos posteriores. Dentro de los síntomas a vigilar estará la presencia de sangre en las heces (conocida como rectorragia); el cambio en la frecuencia o consistencia de las heces sin ninguna explicación por cambios en dieta o medicinas; sensación de evacuación incompleta (se conoce como tenesmo); que aparezca un bulto en el abdomen; pérdida de peso; pérdida de apetito injustificado; la aparición de anemia en una analítica de control; o la existencia de dolor abdominal que se mantenga en el tiempo.

En caso de tener alguno de estos síntomas lo ideal es que pidas cita con tu médico de cabecera y lo consultes. Muchos de los síntomas anteriores son inespecíficos y pueden aparecer en otras enfermedades que no son tumores como por ejemplo en las hemorroides, la diarrea o algunos trastornos digestivos por lo que antes de autodiagnosticarte o medicarte, consúltalo con tu médico.

Juán Toral Sánchez.

BIBLIOGRAFÍA
Fundación Española del Aparato Digestivo FEAD. Cáncer colorrectal

European Colorectal cáncer screening guidelines working group. European Guidelines for quality assurance in colorectal cancer screening and diagnosis: overview and introduction to the full supplement publication. Endoscopy 2013, Jan (1):51-59

1 pensamiento sobre “CÁNCER DE COLON”

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