EL CÁNCER: POR BEGOÑA MARTÍN

El cáncer es una enfermedad frecuente, y cada vez más, en nuestra sociedad. Todos conocemos a alguien que lo ha tenido o lo tiene. Desde el momento del diagnóstico en muchas ocasiones comienza una andadura no poco tortuosa de pruebas, esperas y tratamiento. Como si de una embarcación pequeña tipo balsa en medio del mar se tratase, el mundo alrededor se tambalea, y nos encontramos en mitad del océano. Surgen miedos, inquietudes y desesperanza, pero afloran otros sentimientos como fruto del cariño de los que nos rodean, del cuidado, y de la fuerza interior que en ocasiones las personas no sabemos que tenemos dentro.

Siendo una situación vital tan dura, todo el apoyo es poco. Se necesita confiar en las personas que van a hacer el diagnóstico, que van a tratarnos, que van a acompañarnos durante el camino; se hace necesario más que nunca el calor de los seres más queridos. Ese cariño y el buen hacer de los profesionales que tenemos alrededor no permite que las olas no controlen la barca, la mantienen firme, sorteando las incertidumbres, las pruebas, los tratamientos.

Queda mucho por hacer, mucho por investigar, mucho por ayudar. De forma metafórica, darle remos a la barca, dotarla de control. Hay un obstáculo intrínseco al cáncer en sí mismo: hablar de cáncer es hablar de más de 200 enfermedades diferentes, ¡imagínate la dificultad que hay en conocerlos todos! Quedan por estudiar en profundidad las causas y el mecanismo de desarrollo de cada cáncer, mejorar en las pruebas de detección, conseguir que sean más sensibles, que puedan detectarlo antes y mejor. La investigación de nuevos tratamientos, no sólo más efectivos, sino también con menos efectos adversos es otra área en la mucho se ha hecho, pero en la que también hay que seguir trabajando. También queda mucho por ayudar y apoyar a la persona que sufre cáncer, desde una perspectiva realista, de escucha, cariño y comprensión, desde la cercanía, dejando que sea protagonista de su propia historia, diagnóstico y tratamiento, acompañando, escuchando y estando presente.

Colaborar en el equipo de JuntosXTuSalud para mí ha sido un cambio vital, el acercamiento al cáncer desde un enfoque de ayuda y apoyo, de aprendizaje, desde una perspectiva positiva. Jamás imaginé que una simple llamada de teléfono con una propuesta de trabajo en equipo pudiese hacer girar la historia 180° y mirarlo todo a través de un cristal diferente. Aprender, colaborar, escuchar, y seguir aprendiendo. Admirándome de la cantidad de magníficos profesionales, familiares, compañeros, amigos y pacientes que forman parte día a día de todas y cada una de las historias del cáncer. Así es como ha cambiado mi vida formar parte de este grupo. Quiero dar las gracias a Ishoo y a todo el equipo de JuntosXTuSalud por formar parte de este proyecto, en el que espero aportar mi granito de arena y poder colaborar en el remo de este barco.

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